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Rito Hermético Tradición Atlante Tolteca

La Masonería Hermética es una asociación universal, filantrópica, filosófica, progresiva, fraternal y eminentemente discreta. Procura inculcar a sus adeptos el amor a la verdad y el estudio de las ciencias y las Artes, y en ella caben los principios y creencias de todos los hombres y mujeres amantes de la humanidad y del progreso, dotados de rectitud, criterio y buena voluntad.[cita requerida]

Procura mejorar la condición social y cultural de sus miembros por todos los medios lícitos y especialmente por la instrucción, la meditación y el trabajo. Tiene por divisa el lema: “Libertad, Igualdad y Fraternidad”. Su fin ulterior o mediato consiste en el perfeccionamiento de la humanidad.[cita requerida]

En su modalidad, forma y organización de Rito Hermético Tradición Atlante Tolteca, incluye a la mujer entre sus talleres y logias, constituye una escuela y laboratorio de experimentación de filosofía oculta y ciencias herméticas, que emplea el símbolo como medio para transmitir sus tradicionales enseñanzas; que tienen como finalidad, la autoevolución de los seres humanos hacia la perfección. Sus metas: enseñar al ignorante, abatir los vicios y superarse por el conocimiento del hombre, de los fenómenos de la naturaleza y la comprensión de la divinidad.[cita requerida]

Historia
El día 2 de septiembre de 1960, por acuerdo de Tercera Cámara en la Respetable Logia Simbólica “Caballeros Águilas” de la obediencia del Valle de Anáhuac, Rito Escocés Antiguo y Aceptado, se nombró una comisión de investigación bibliográfica, científica, esotérica y filosófica, presidida por Ambrosio González Buhr, en aquella fecha Soberano Gran Inspector General del 33 y último grado del Rito Escocés, Primer Príncipe del Valle del Anáhuac, al servicio del Tres Veces Ilustre y Poderoso Gran Comendador, Luis de Beistigue y Septiem.[cita requerida]

Se creó una comisión encargada de localizar y reconstruir el Rito Hermético, al que hace referencia el Diccionario enciclopédico de la masonería, de Lorenzo Frau Abrines, y con la finalidad de adoptarlo y practicarlo en los Estados Unidos Mexicanos.[cita requerida]

La comisión estuvo integrada por: Fernando Lima Parra, Juan Gómez Acevez y Jaime Ortegón Echeverría, agregando, en calidad de asesor técnico, a “RADAID”, un miembro de la masonería procedente de la India.[cita requerida]

Los primeros resultados se dieron a conocer y se aprobaron en el Gran Convento Ritual celebrado en el Templo Chino, el día 2 de septiembre de 1963.[cita requerida]

El Rito Tradicional Hermético empezó a practicarse en la Ciudad de México, con la antigua denominación de Ciudad de Tenochtitlan, en sus nueve grados, a los que se limitó en el principio en la ciudad de Aviñón, Francia, en 1770; los tres primeros grados simbólicos aceptados internacionalmente y los seis filosóficos y administrativos que lo complementan.[cita requerida]

Para obtener forma de Cuerpo Superior Masónico, se creó el Gran Oriente del Anáhuac, con su respectivo Supremo Consejo de los grados filosóficos, designando a su soberano Gran Comendador de la Orden-Gran Maestre, conviniendo previamente sus Principios Inviolables y Normas Fundamentales.[cita requerida]

Primeros reconocimientos de ejercicio y existencia
Con fecha 2 de septiembre de 1962, el Soberano Consistorio de la Benemérita Orden Arquitectónica de la Fraternidad Gran Real Arco, familia Indo-Americana, reconoció y proclamó, en las Américas, la existencia del Rito Hermético Tradición Atlante Tolteca.[cita requerida]

La Gran Logia Valle de México, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, en la Ciudad de México, en Plancha número 111 de fecha 14 de julio de 1969, tomó conocimiento de la existencia y funcionamiento del Rito Tradicional Hermético y ofreció la oportunidad de unificar ambas familias masónicas en un solo haz de voluntades; firmó Alfonso Sierra Partida.[cita requerida]

Durante la etapa de organización, Ambrosio González Buhr adoptó el nombre simbólico de “Armando de Montserrat” y recibió, en plenitud, la consagración y poderes de manos de la Princesa Imperial de la Orden Hermética, con residencia en Nueva Delhi Amrita de Udayesvara, poderes que son internacionalmente reconocidos por una Misión Japonesa Hermetista denominada Orden de la Estrella de Esmeralda.[cita requerida]

Se agregaron a esta fundamental organización inicial: Antonio Carbajal Ontiveros y Rosa Maria de Lasse, quienes tomaron el juramento sodalico a “Armando de Montserrat”.[cita requerida]

En febrero de 1972, Príncipes Emisarios del Gran Oriente dieron a conocer el Rito Hermético Tradición Atlante Tolteca, en la ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León, dentro de los templos y talleres de la Gran Logia de Estado. Correspondió a “Alfotas” llevar el mensaje de difusión a la ciudad y puerto de Veracruz, a “Vasconcelos”, en Ciudad Obregón, Sonora; en Guadalajara, Jalisco, “Villarrauz” fue designado Príncipe Gran Maestre para el estado de Jalisco, [Alirio José Rojas]] fue nombrado Príncipe Gran Maestre para el puerto de Acapulco, Guerrero, Andrés Orduña Campos, Príncipe Gran Maestre en Cuautla de Morelos, María Eugenia Herrera Puente, de manera pro témpore se designa Venerable Maestra Organizadora-Fundadora en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, “Minerva” es nombrada Venerable Maestra en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, Ramón Cibrian, Príncipe Gran Maestre en Chicago, Estados Unidos, Patrick Duchemin, es nombrado Gran Comisionado en la ciudad de París, Francia.[cita requerida]

A doscientos años de distancia de la etapa de Aviñón, antigua ciudad Imperial Francesa, rodeada de murallas, el Rito Hermético, en su aspecto Tradición Atlante Tolteca, es poseedor de los secretos del arte sacerdotal, la cábala, la astrología, el ocultismo y las ramas de las primitivas ciencias de la antigüedad denominadas masonería hermética, declarando su asiento y sede capital de los poderes rituales y administrativos la Ciudad de México.